Cada semana converso con compradores que llegan con ideas que escucharon de un amigo, en un grupo de WhatsApp o en un video de internet. Algunas son medio ciertas; otras pueden salir caras. Hoy quiero repasar los mitos que más escucho y contarte lo que yo veo en la práctica cuando acompaño una compra en República Dominicana.

Mito 1: “Si no eres dominicano, no puedes comprar a tu nombre”

Es probablemente el más común, y no es cierto. En República Dominicana un extranjero puede comprar propiedad a su nombre, como persona física o a través de una empresa, y el título queda registrado igual que el de un comprador local. No necesitas residencia para comprar.

Lo que sí cambia son algunos trámites: vas a necesitar tu pasaporte vigente, justificar el origen de los fondos ante el banco y, si compras a distancia, otorgar un poder a alguien de confianza. Nada de eso te impide ser el dueño.

Mito 2: “Tener el título en mano significa que todo está en orden”

El certificado de título es importante, pero por sí solo no te lo dice todo. Una propiedad puede tener un título válido y, al mismo tiempo, una hipoteca, un embargo u otra carga inscrita. Por eso yo siempre pido la certificación de estado jurídico del inmueble, que emite el Registro de Títulos y muestra si hay algo registrado sobre esa propiedad.

También reviso que el deslinde esté hecho, que los impuestos estén al día y que no haya deudas de mantenimiento con el condominio. Un título “limpio” en papel no sirve de mucho si la propiedad arrastra problemas que vas a heredar tú.

Mito 3: “En preventa siempre se gana”

Comprar en planos puede ser una muy buena estrategia: normalmente el precio de entrada es menor y pagas en cuotas durante la construcción. Pero “normalmente” no es “siempre”.

La plusvalía de una preventa depende de que el proyecto se entregue a tiempo y con la calidad prometida, y de cómo evolucione la zona mientras tanto. Hay proyectos que se retrasan meses o años, y zonas donde se construye tanto al mismo tiempo que la oferta frena los precios. Antes de reservar, yo miro el historial de entregas del desarrollador, cómo está estructurado el plan de pagos y qué dice el contrato si la obra se atrasa.

Mito 4: “Con CONFOTUR no se pagan impuestos”

Este lo escucho casi a diario, y es una simplificación peligrosa. CONFOTUR es un incentivo real y valioso para proyectos turísticos aprobados: exonera el 3% de impuesto de transferencia y el 1% de IPI anual hasta por 15 años.

Eso no significa que la compra quede libre de todo costo. Sigues teniendo honorarios legales, gastos notariales y de registro, cuotas de mantenimiento y, si rentas la propiedad, las obligaciones fiscales que correspondan a esos ingresos. Además, no todos los proyectos tienen CONFOTUR: hay que verificar que el proyecto esté aprobado y que la unidad califique. Cuando armo un presupuesto con un cliente, incluyo el ahorro de CONFOTUR, pero nunca como si borrara el resto de los gastos.

Mito 5: “Tengo que estar en el país para comprar”

Hoy es muy común comprar sin viajar para cada paso. Con un poder notarial (apostillado si se firma fuera del país), un abogado que te represente y pagos por transferencia bancaria, se puede completar la compra a distancia. Yo acompaño a muchos compradores así: visitas virtuales, documentos revisados por correo y firma a través de un representante.

Mi recomendación, eso sí, es que si puedes viajar al menos una vez, lo hagas. Ver la zona, el tráfico, los servicios cercanos y el ambiente del lugar te da una perspectiva que ningún video reemplaza. Pero no es un requisito legal.

Comprar en República Dominicana es accesible para compradores de cualquier nacionalidad, y el proceso está bien definido cuando se hace con orden: verificación legal, contrato claro, pagos trazables y registro del título. Los problemas casi siempre aparecen cuando alguien se salta pasos confiando en uno de estos mitos.

Si estás pensando en comprar en Punta Cana, Cap Cana, Las Terrenas, Santo Domingo o cualquier otra zona, escríbeme y revisamos juntos tu caso con información real, no con lo que “dicen por ahí”.