El día de la entrega es uno de los más esperados de toda la compra. Después de meses de pagos y avances de obra, por fin te dan las llaves. Justo por eso es cuando más fácil se pasa algo por alto: la emoción empuja a firmar rápido.

Yo lo veo así: el acta de entrega no es un trámite. Es el documento con el que dices que recibiste la propiedad en las condiciones acordadas, y lo que no anotes ese día después cuesta más reclamarlo. Esta es la lista que uso antes de recibir una unidad, estés aquí o en otro país.

1. Antes de ir: lo que necesitas tener a mano

Reúne tres cosas: la promesa de compraventa con sus anexos, los planos de tu unidad y la lista de terminaciones que te prometieron (pisos, gabinetes, grifería, electrodomésticos incluidos, aires acondicionados, puertas y ventanas). Sin eso, revisas a ojo. Con eso, comparas contra lo que firmaste.

Pide también, por adelantado, una copia del acta de entrega que te van a dar a firmar. Y pregunta qué garantía ofrece el desarrollador después de la entrega: cuánto dura, qué cubre y cómo se reportan los problemas. Que esa respuesta quede por escrito.

Y ve de día: con luz natural se ven manchas y desniveles que de noche pasan desapercibidos.

2. Paredes, pisos, puertas y ventanas

Recorre cada espacio despacio. En paredes y techos busca grietas, manchas de humedad o pintura levantada, sobre todo cerca de ventanas y baños. Una mancha de humedad hoy puede ser una filtración mañana.

En los pisos, camina toda la superficie y da golpecitos en las losetas: si alguna suena hueca, puede estar mal adherida. Revisa que no haya piezas partidas y que el agua de la terraza y de la ducha corra hacia el desagüe en vez de empozarse.

Abre y cierra todas las puertas, ventanas y puertas corredizas. Deben correr sin forzarlas y cerrar bien. En zonas costeras como Punta Cana, Cap Cana o Las Terrenas, el sellado de las ventanas importa todavía más por la lluvia, el viento y el salitre, así que revisa que gomas y siliconas estén completas.

Por último, compara contra tu lista de terminaciones. Si algo cambió, pregunta por qué y si el contrato permitía esa sustitución. Y no olvides el parqueo asignado o el depósito, si forman parte de tu compra.

3. Agua, electricidad y aires acondicionados

Aquí no basta con mirar: hay que probar todo.

  • Abre cada llave, fría y caliente, y déjala correr. Fíjate en la presión y en que el agua salga limpia.

  • Descarga los inodoros y llena lavamanos y fregadero para ver si drenan bien. Mira debajo de los gabinetes con una linterna: ahí aparecen las fugas.

  • Prueba cada tomacorriente y cada interruptor. Revisa que los breakers del panel eléctrico estén identificados.

  • Enciende los aires acondicionados y déjalos funcionando durante toda la visita. Confirma que enfrían y que el agua del drenaje sale por donde debe y no por la pared.

  • Si incluye calentador, estufa u otros electrodomésticos, enciéndelos uno por uno.

4. Si la recibes a distancia: la inspección por videollamada

Muchos compradores reciben su propiedad sin estar en el país. Se puede hacer bien con tres reglas.

Primero, que sea en vivo, no un video grabado. Así puedes pedir que acerquen la cámara, que abran una llave o que enciendan un aire en ese momento. Segundo, que quien sostenga la cámara sea alguien de tu lado: tu asesora, tu abogado o un inspector independiente, no solo el personal del desarrollador. Tercero, sigue esta misma lista espacio por espacio y pide fotos con fecha de cada observación. Si algo no se ve bien en pantalla, no lo des por bueno.

5. El acta de entrega: anota todo antes de firmar

Todo lo que encuentres, por pequeño que sea, va por escrito: en el acta o en una lista de pendientes anexa, con fotos. Para cada punto, pide que se indique quién lo corrige y en qué plazo. Si te dicen "eso lo arreglamos después", bien, pero que quede anotado.

No todo justifica detener la entrega. Un retoque de pintura se resuelve en la lista de pendientes. Una filtración, una instalación que no funciona o una terminación muy distinta a la prometida sí merecen una consulta con tu abogado antes de firmar la recepción.

Guarda el acta, las fotos y los correos donde reportas pendientes. Si algo aparece meses después, ese es tu punto de partida para reclamar dentro de la garantía.

Recibir tu propiedad debería ser un buen día, y lo es más cuando sabes que recibiste lo que pagaste. Si se acerca tu fecha de entrega y quieres que la revisemos juntos, escríbeme.

Nos vemos en casa. 🏡